Una parcela particular
El cementerio se encuentra dentro de una parcela de propiedad particular, no municipal.
Ejemplo de tenacidad y fe
Una familia de Mozoncillo de Juarros abrazó la fe protestante y fue perseguida por ello.
Fue a comienzos del siglo pasado cuando uno de ellos viajó a Barcelona, conoció allí el evangelismo protestante y se lo comunicó a sus familiares en el pueblo. Sufrieron maltrato, pero se mantuvieron firmes frente a las presiones de sus vecinos.
Cuando fueron falleciendo, no se les permitió enterrarse en el cementerio del pueblo: se les asignó un cercado a 2,5 km, en los límites del municipio, en un montículo llamado «La Loma».
Fue en torno a los años 20 del siglo XX cuando surgió este grupo de «protestantes» o «evangélicos» en la aldea de Mozoncillo de Juarros. La Biblia llegó a ellos a través de un familiar que viajó a Barcelona, abrazó allí la fe evangélica y a su regreso la comunicó a varios miembros de su familia.
Miguel Bárcena fue el último de los enterrados allí, a finales de los años 40, y de él hay bastante información porque ha sido objeto de varios reportajes periodísticos. Además de él, están enterrados en el cementerio otros seis difuntos previos.
En 1932, Eduardo de Ontañón publicó en el diario La Luz la curiosa historia de este hombre, a quien pudo entrevistar. También Diario de Burgos y Burgos Conecta se han hecho eco de esta historia en diferentes momentos, y el etnógrafo burgalés Elías Rubio le dedica un texto breve. Además, contamos con el testimonio y varios artículos de uno de sus biznietos.
La relación del pueblo con el grupo protestante fue difícil, pues en aquellos tiempos no se asumía fácilmente que hubiera otras formas de vivir y entender la fe cristiana, y los episodios de discriminación y maltrato fueron frecuentes. Sin embargo, por el buen hacer y la perseverancia de los miembros del grupo, la relación mejoró al cabo de seis años, hasta el punto de que en el reportaje de Diario de Burgos de 2017 se cuenta que, ya en 1932, en la taberna del pueblo los vecinos hablaban maravillas de «sus» protestantes, «los mejores del pueblo».
También se cuenta que entonces eran frecuentes los robos en los pueblos aprovechando que todos estaban en misa, pero en Mozoncillo los protestantes hacían labores de vigilancia al no asistir al acto religioso.
Volvieron los tiempos difíciles a partir de 1936, con la Guerra Civil Española y la posterior represión, esta vez desde el Estado y la Iglesia Católica, hacia las personas de creencias protestantes.
La fe de estos habitantes de Mozoncillo ha pasado de generación en generación hasta llegar a algunos de sus biznietos. Su tercer hijo, Josías, siguió viviendo la fe evangélica gracias a las visitas misioneras del vallisoletano Mariano San León Herreras, encomendado por las iglesias evangélicas de Castilla y León en un ministerio pastoral.
Es una historia recóndita que forma parte del devenir del protestantismo en las ásperas tierras burgalesas. Nos trae a la memoria la de otros burgaleses como Francisco de Enzinas, Diego de Enzinas o Francisco de San Román, que vivieron en el siglo XVI.
El Consejo Evangélico de Castilla y León se ha propuesto honrar la memoria de aquellas personas esforzadas y maltratadas, y dar a conocer este capítulo de la historia con esta página web, publicaciones en redes sociales, una marcha senderista anual y un folleto con una breve historia del lugar y los detalles para llegar a pie desde Mozoncillo o en bicicleta desde San Millán de Juarros.
El cementerio se encuentra dentro de una parcela de propiedad particular, no municipal.
Hasta ahora ha estado sin ningún cuidado: parte de los muros se han caído y la maleza cubre el terreno, de modo que no se vislumbran montículos ni señales de los enterramientos. Alguien, seguramente algún familiar, ha dejado unas flores de plástico como única señal. Aun así, el lugar es bastante popular entre senderistas y estudiosos de la historia.
A través de este proyecto, el Consejo Evangélico de Castilla y León, con permiso de los propietarios, ha empezado por limpiar de maleza el cercado y señalizar los enterramientos, y ha colocado un cartel con un código QR que conduce a esta web.

Reportaje de César RicoBurgos ConectaLeer el reportaje →
«Los protestantes recuperan su cementerio en Mozoncillo»Diario de BurgosLeer la noticia →«Los protestantes eran los mejores del pueblo»Un parroquiano en la taberna del pueblo, 1932, según recoge el Diario de Burgos (2017)
La memoria de esta familia sigue viva en sus descendientes, que conservan fotografías de aquellos años. Una de ellas es esta postal de 1927, escrita en Barcelona: al dorso, alguien anotó los nombres de los cuatro retratados y lo que costaron las tres fotografías, «1,85. ¿Es barato, no?».

Punto de encuentro en la entrada de Mozoncillo. Desde San Millán por la BU-V-8004, la calle de Abajo es la primera a la derecha; baja hasta el parque de juegos infantil.
Se atraviesa el arroyo por un pequeño puente. Sale un camino que lleva hacia unos apartamentos rurales.
A esa altura se gira a la izquierda y se avanza en paralelo a la BU-V-8004 durante 1,2 km.
Curva a la derecha y subida por el sendero, sin desviarse por las variantes que aparecen.
En lo alto del montículo ya se ve el cercado del cementerio. El regreso es por el mismo camino.
Ida. Se sale de San Millán por la BU-V-8002 hacia Cuzcurrita de Juarros y, a 2,1 km, antes de llegar, se toma a la izquierda el «Camino del Arrabal». Se sigue recto 3 km sin tomar ramificaciones; cuando el Arrabal gira a la izquierda, se continúa de frente por el «Camino Real» otros 3 km. Después se toma a la izquierda el «Camino de la Carricueva» (letrero de madera hacia Salguero) y, 300 m más adelante, una senda a la izquierda que lleva en unos 400 m hasta la cerca del cementerio. Al final es posible que haya que empujar la bicicleta unos metros porque el camino está labrado.
Continuación. Desde el cementerio se desciende algo más de 1 km hacia Mozoncillo, hasta una curva a la izquierda que deja el camino paralelo a la carretera BU-V-8004. Tras 1,2 km se llega a un complejo de apartamentos rurales; girando a la derecha se entra en Mozoncillo por el arroyo.
Vuelta a San Millán. Se sigue 2,8 km por el camino paralelo a la BU-V-8004 hasta la BU-V-8002; allí se gira a la derecha y San Millán queda a 500 m.

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Consejo Evangélico de Castilla y León
Fundación Pluralismo y Convivencia